lunes, 15 de diciembre de 2008

¿Quién dijo que en España no hay hipotecas basura?

Días atrás escribí un post en el que se explicaban las diferencias entre las concesiones de hipotecas en EE UU y en España. Pues bien, he encontrado un artículo que muestra una realidad bien distinta. Cierto es que los casos que se exponen en el reportaje son extremos, pero es interesante saber que aquí también se conceden hipotecas basura, aunque a menor escala. Pero no dejan de existir.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/dinero/era/gratis/elpepisoc/20081208elpepisoc_1/Tes

He aquí los estractos del texto más significativos:
"El crecimiento de los préstamos de los últimos diez años, la mayor competencia entre entidades, la abundante liquidez y la ampliación de la red de sucursales bancarias hizo que se relajaran las condiciones para conceder créditos. Aumentó el porcentaje del precio de la vivienda que financia el banco y los plazos de devolución del préstamo". Es un extracto del duro informe sobre el sistema financiero español de Standard & Poor's.
De fondo late el debate sobre la responsabilidad de bancos y cajas. Éstos, como no podía ser de otra forma, achacan el repunte de la morosidad a la coyuntura económica y afirman que nadie había previsto una situación tan complicada como la actual.
En el otro bando, analistas como el catedrático José García Montalvo replican que las entidades se vieron arrastradas por el sueño de que la escalada de los precios de la vivienda no tendría fin. Así se generó un juego de expectativas perversas en el que lo recomendable era prestar dinero, aunque fuera a clientes poco solventes. Si no podían pagar, siempre tendrían la opción de vender el piso a un precio mayor. Pero el violento estallido de la burbuja inmobiliaria ha acabado con este razonamiento.
Frente a estos datos, chocan las declaraciones de banqueros, políticos y -también hay que decirlo- periodistas que alababan la bondad de los criterios que han seguido las entidades españolas en la concesión de préstamos. La que hizo la ahora ministra de Defensa cuando estaba al frente de Vivienda es sólo un ejemplo. "Los españoles nos hemos endeudado con cabeza y los bancos nos han dado créditos con cabeza. No nos hemos endeudado por encima de nuestras posibilidades", decía Carme Chacón.
5.000 emigrantes han denunciado a través de la asociación AESCO que recibieron créditos en los que se avalaban unos a otros, práctica que no siendo ilegal flota en el limbo de la alegalidad.Las denuncias afectan a casi todas las entidades financieras: Caja Madrid, Caixa Catalunya, Ibercaja... Los bancos, muy reacios a hablar del tema, niegan la mayor. "No hemos recibido ninguna demanda sobre avales cruzados. Caja Madrid no acepta esta práctica", responden en la entidad madrileña. Fuentes financieras explican que estas prácticas se han podido dar porque lo más importante para las entidades es la garantía real, la que da el bien hipotecado. La garantía personal, la del avalista, sería un añadido por si acaso, pero no el fundamental. "Lo vital es que el dinero prestado no supere el 80% de la tasación". El problema es que en los años del boom del ladrillo muchas entidades también se saltaron esta regla de prudencia. Incluso se llegó a superar el 100% de la tasación.
"Aquí las entidades tienen que gestionar cada préstamo que da. En cambio, en EE UU el que lo origina es distinto del que lo administra. Al no asumir el riesgo, se incentivaba la concesión de créditos a todo el mundo. Y en España no existe sólo la garantía por la vivienda, sino que el cliente garantiza la deuda con todo su patrimonio".
Patricia Molina Martínez

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