
El Royal Bank of Scothland dará seis meses de respiro a los hipotecados. Ello supone que se doblará el plazo mínimo para embargar una vivienda por impago.
En un artículo publicado hoy en el Financial Times, el director del RBS, Stephen Hester, afirmó que el banco es "consciente de que mucha gente se enfrenta a la ansiedad" al cumplir con el pago de su hipoteca en el actual clima de crisis económica.
Entonces, cabe preguntarse: ¿Por qué los demás bancos no siguen este ejemplo? ¿Por qué las medidas que benefician al banco y al ciudadano a la misma vez no se contemplan? Porque algunos pretenden hacer doble negocio, claro. Caixa Catalunya prefiere aparentar otorgar medidas de gracia comprando la vivienda al hipotecado y arrendárselo hasta que pueda hacer frente de nuevo a la hipoteca. Lo que comenté en su momento, hacer dos negocios a la par: una hipoteca y un alquiler de piso.
El caso del RBS es bien distinto. Se prorrogan los plazos de embargo de vivienda por impago, algo que supone un respiro al deudor. En principio puede parecer una medida no tan satisfactoria, ya que sólo se aplaza el pago, pero por lo menos, no esconde detrás un negocio lucrativo, como hace Caixa Catalunya, donde la medida produce desigualdad entre el banco, que ya se ha dicho que se lucra doblemente. En el caso RBS, la medida es más discreta, pero tanto el banco como el deudor aparecen beneficiados por igual; éste último gana tiempo para poder resolver su deuda, mientras que el Banco se asegura con este plazo prorrogado que le paguen.
Está visto y comprobado que se puede hacer negocio sin invadir las posibilidades económicas del otro. O si no, que se lo digan al "Pocero bueno".
Patricia Molina Martínez

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